top of page

Sexta Reflexión: Recuerdos, Nostalgia y Esperanza

  • 9 may
  • 2 Min. de lectura

Recién viajé a Texas para predicar 2 veces en inglés y 2 en español, ¡disfruté muchísimo la experiencia! :) El pastor que me invitó fue el mismo que me llamó a predicar por primera vez fuera de México en el 2020.


Mientras volaba recordé ese primer viaje a Texas, estábamos en plena pandemia, todavía vivía en México, estaba soltero, mi mami estaba muy enferma y aún así, creía tanto en los milagros de Dios y tenía la esperanza de un buen futuro.


La vida cambió mucho en tan sólo 6 años, en este último vuelo a Tyler, Texas ya no había pandemia, pero sí guerras y recesión, ya estaba casado (¡lo logré!), vivía con mi esposa en EUA y mami, mi mami ya había fallecido...


Al pensar en todo esto, me pregunté nuevamente: ¿sigues creyendo en los milagros de Dios? ¿Mantienes la esperanza de un buen futuro? Responder eso no fue fácil, la verdad es que conforme la vida avanza, pareciera que todo se vuelve más difícil.


Sin duda, por ser un predicador itinerante debería responder inmediatamente con un: "por supuesto que sí", pero los sueños tan grandes que solíamos tener cuando éramos niños, parecen ser tan ridículos al aumentar los años.


Las esperanzas de cambiar la vida, la iglesia, la ciudad, parecen ser imposibles. Y es que la responsabilidades y presiones que vienen al crecer, parecen ahogar todo aquello con lo que soñamos en el pasado.


Y entonces, ¿cuál es el punto de ser creyente? ¿De qué sirve leer la Biblia, asistir a una iglesia para cantar con manos alzadas? Y en mi caso, ¿volar cada quince días a una ciudad distinta para predicar a gente que no conozco?


Algo similar se preguntó Pablo cuando dijo: "Y si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación no sirve para nada, como tampoco la fe de ustedes... Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es ilusoria y todavía están en sus pecados. En este caso, también están perdidos los que murieron en Cristo. Si la esperanza que tenemos en Cristo fuera solo para esta vida, seríamos los más desdichados de todos los mortales." (1 Corintios 15: 14, 17 - 19).


Ése es el punto. ¡Cristo ha resucitado! Y porque en el momento en que confiamos en que Él ha resucitado, tenemos la firme esperanza de la vida eterna.


Tenemos la paz de saber que todo aquello que nos lastima en esta existencia, algún día terminará y disfrutaremos lo mejor de esta vida; a Jesús resucitado. :)


Sí, puede que haya guerras, recesión, impuestos altos, salud deteriorada, seres queridos que se extrañan cada día, pero, si Jesús es el fundamento de nuestra vida, podemos confiar en un futuro eterno, lleno de plenitud.



 
 
 

Comentarios


Suscríbete aquí para que recibas mi artículo semanal :)

© By Gerson Martínez & Fiesta Ministerios

Logotipo Fiesta Blanco
bottom of page